
Hoy me he levantado mejor, mucho mejor, radiante podría decirse, ya que SÍ he logrado dormir, despejar mi mente y seguir afrontando todo lo que el vivir acarrea.
Si me pongo a recordar, he tenido muy pocos días nublados (como digo yo) desde que cambió mi vida de simplemente vividor de la misma a luchador con ganas. Lo de vividor que no se malinterprete eh, vividor en el sentido que me limitaba a vivir, con mis días buenos y mis días maslos, pero siempre responsablemente, vivía sin valorar, y ahora valoro vivir.
Los caminos por los que nos guiamos son tan vertiginosos en algunos casos y tan lineales en otros, que el término medio no existe. Pasas en un momento de la felicidad al derrumbe, de la costumbre a lo nuevo, de lo nuevo a lo usado. Y todo sin apenas pararnos a pensar el porqué, el motivo, simplemente aceptamos lo que nos viene, nos conformamos. Yo ya no me conformo, aspiro a seguir siendo feliz, luchando contra las circunstancias adversas, fortaleciendome como persona, y creciendo a nivel emocional. La sensibilidad se aflora, los impulsos los gozas y al final te das cuenta de que el primer paso de todo es el más difícil, pero hará que todo sea más fácil.