
Reflexiones, sentimientos y pensamientos sobre mi vida como enfermo de esta enfermedad. Ha sido mi terapia en una batalla que poco a poco voy ganando, sin prisas, pero con pies de plomo.
29 de enero de 2009
EL TIEMPO EN MIS MANOS.

18 de enero de 2009
A MI ABUELA (sé que donde estás me proteges y cuidas)

9 de enero de 2009
EL CUENTO DE LA FELICIDAD

3 de enero de 2009
¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ?...

31 de diciembre de 2008
OTRA VEZ EL CHAMPAGNE Y LAS UVAS ....

23 de diciembre de 2008
CARTA A PAPÁ NOEL

Por estas fechas justo hace un año me sentía angustiado, sin saber qué se cocía en el interior de mi organismo, ya que un bulto decidió salir a flote, y mientras me hacían pruebas y demás, nos encajamos en las navidades. Aunque un médico me dijo que no me preocupara, que no era nada serio, ya que en la radiografía no se apreciaba nada, tenía un presentimiento, de que algo no funcionaba bien. Finalmente, un puñado de proteínas decidieron hacer una sentada en mi clavícula formando un tumor. Podría haber sido peor, pero no lo ha sido, y empecé con el tratamiento. Me han radiado durante veinticinco semanas, un poco cansado sí, pero ha sido tan efectivo ese tratamiento, que cada vez que voy a alguna revisión, todo va viento en popa.
Este año no te voy a pedir nada material, porque, con los años he aprendido que lo material es tan efímero y tan banal, que no nos lleva a ningún lado. A mis niños y familiares, pues ya te he ayudado en la elección; pero esta carta es mía, y voy a ser algo egoísta, ya que lo que te voy a pedir es para mí. Quiero salud, mucha salud. He visto las orejas al lobo, y aunque pongo todo de mi parte, una ayudita tuya no me vendría mal. No quiero correr en la curación, lo único que pretendo es curarme. Eso sí, hay que ser justos, y por ello quiero agradecer a todo el equipo médico que me han tratado y ayudado, y al otro equipo, los que me rodean y me miman, por no dejarme caer nunca.
De pequeño me trajiste bicis, juegos de mil formas, geyperman, pero sobretodo me traías mucha ilusión, te esperaba pacientemente y ansioso a la vez, y curiosamente, este año te espero igual, con mucha ilusión, deseando desenvolver esa porción de salud que me vas a regalar, a mi y a todos los que estamos con algún problemilla. Sé que estás en mi ejército, y que me ayudas desde ese lugar mágico donde vives, rodeado de nieve, renos y pequeños duendecillos, y que pronto habrá acabado esto.
Sabes que he aprendido la lección que me ha dado la vida, y estoy disfrutando todos y cada uno de los momentos sorprendentes que tiene el estar vivo, y eso jamás lo olvidaré.
Una cosita más, si no te importa, me gustaría aprovechar esta carta para desear a todos todos todos FELIZ NAVIDAD, que todos seamos felices, cada día más, me gustaría desear que todos seamos felices no sólo en este periodo, sino en todo el camino llamado vida.
Sin más, para no entretenerte, desearte un feliz día, pedirte que tengas paciencia con todos, y agradecerte que siempre hayas estado ahí
10 de diciembre de 2008
.... Y LLEGÓ EL BALANCE, el primer balance

6 de diciembre de 2008
PRIMER AÑO DE VIDA (o mi mejor año)

En este año me he encontrado a mí mismo, he recapacitado, he aprendido a canalizar el tiempo, y sobretodo, a disfrutar del tiempo. Ha sido un año lleno de incertidumbres, con muchas lágrimas, lágrimas de dolor, lágrimas de alegría, lágrimas de vida; éste ha sido un año muy intenso, demasiado para asimilar todo, por eso sólo me quedo con lo bueno de este año.
Si hace un año y un día me dicen que me iba a pasar todo lo que me ha pasado, no me lo creo. Y es que de buenas a primeras me he visto envuelto en tantas cosas que casi no doy crédito a todo lo que me ha pasado.
He conocido al dolor, a la vulnerabilidad, al terror y al miedo, pero en este viaje me ha acompañado y guiado la ilusión, la amistad, el amor, la vitalidad, la fuerza, el coraje y sobretodo las ganas por ser el único vencedor en mi batalla particular.
En esta aventura me he topado con gente que me ha aportado tanta energía que ha sido fácil sobrevivirlo. Me he reencontrado con amigos, he podido afirmar lo que siempre sospechaba, que tengo la mejor familia que nadie puede tener, jamás me he sentido solo, me han guiado, todos los que me rodean y se preocupan por mí han sido mis alas para no caer, han sido el hombro donde me he desahogado, han sido mi aliento, me han enriquecido con todos sus gestos y actos. Este año ha sido mi año, mi GRAN año.
En este año me topé con mi enemigo, de nombre feo, muy feo, quiso medir las fuerzas conmigo, y no ha podido, y no va ha poder. Las batallas las voy ganando una a una, las vamos ganando una a una, y la voy a ganar, la vamos a ganar.
Ha sido un año completo, he aprendido, he renacido, y estoy creciendo, creciendo como persona, como marido, como hijo, hermano y amigo; no ha sido un año de propósitos, sino de realidades, de grandes cambios en mi ego, en mi mente y en mi corazón.
Puedo decir que ha sido mi mejor año; me he reencontrado y he pulido mi personalidad; me he esforzado en vivir, en sobrevivir; me he rodeado de gente que me quiere y me cuida; he plantado cara al cáncer y al dolor; por todo esto y más, mi mejor año.
2 de diciembre de 2008
MIS PRIMERAS NAVIDADES (o las más especiales quizá...)

22 de noviembre de 2008
MIRÁNDOME EN EL ESPEJO

20 de noviembre de 2008

La cita la tenía a las 13.15 horas, así que tuve toda la mañana para seguir nervioso, muy nervioso. Intenté entretenerme con la tele, mi vista apuntaba hacia la pantalla, pero mi pensamiento estaba en otro lado. Mi mujer me daba conversaciones, la oía, pero no me centraba del todo en las numerosas charlas.
12.10 horas, cojo documentación que tenía que llevar, radiografías y volante de cita, nos montamos en el coche y nos dirigimos hacia el hospital, ya que aparcar allí es toda una aventura (y suerte si me apuráis...). 12.31, como era temprano, nos vamos a la cafetería del hospital (los estados de nervios me da por tener más hambre) y pido una coca cola y una tapa (que por cierto, la cafetería del hospital deja mucho que desear, malas caras, poca higiene, ya que me dieron un vaso roto, y el siguiente por el que me lo cambiaron, manchado de zumo de naranja). 12.56 nos vamos a la sala de espera de la consulta de hematología.
13.15 horas, para variar, hay retrasos, cual aeropuerto, así que los nervios se despuntan cada vez más. Me siento, me levanto, paseo, me siento, observo, pero sobretodo, pienso y pienso mucho además.
14.21 horas, oigo que la enfermera me nombra (no había nadie más en la sala, todos estaban atendidos) y entro.
Saludo a la doctora y me siento, y siento como floto en el miedo y la incertidumbre. La doctora empieza a mirar las analíticas, tanto la reciente como las anteriores, y a hacer cuentas en una diminuta calculadora, y mis nervios y miedos cada vez son más agudos; parece que va a decir algo, pero simplemente se limita a mirarme y volver a realizar más cuentas. Se confunde en la cuenta y logra aterrarme, ya que según la primera cuenta, habría subido los índices de mi enfermedad, pero finalmente se trató de un error, así que me da la grata noticia. Todo va muy bien, mi sangre lucha contra la enfermedad sin dejar comerse terreno, aproximando el final de la batalla e imponiéndose ante el enemigo.
14.50, salgo de la consulta, mando un sms a mis contactos y empieza un día de júbilo y satisfacción, lleno de mensajes, llamadas, brindis y muchísima felicidad. Ha sido mi regalo de navidad anticipado, hasta final de febrero no volveré a medirme con mi enfermedad cara a cara. Aunque la lucha es diaria, los días de revisiones es donde se averigua quién va ganando, y por ahora (tocando madera) soy yo.
Gracias a todos por todas las energías tan positivas que me habéis mandado, y perdonad que no haya escrito antes (me han echado la bronca, tenía a gente pendiente del blog para ver el resultado), pero es que ayer no tuve tiempo por la celebración, y hoy por el trabajo.
No tengo sangre azul, pero fuerte es un rato.....
18 de noviembre de 2008
MOMENTO DE REFLEXIÓN

17 de noviembre de 2008
NERVIOS, NERVIOS Y MÁS NERVIOS

6 de noviembre de 2008
VIVIR SIN MIEDO AL MAÑANA

4 de noviembre de 2008
EXTRACCIÓN DE SANGRE Y MIL RADIOGRAFÍAS

30 de octubre de 2008
ESTADOS DE ÁNIMO

Hoy he estado reflexionando por todo lo que he ido pasando desde aquel fatídico 30 de enero hasta hoy. En tan poco tiempo he pasado por tanto, que a veces no me lo creo. Ayer mismo, mientras me duchaba, me puse a pensar en la radioterapia, y a día de hoy, no me creo que haya pasado por 25 sesiones. Cuando te dicen tienes cáncer, la percepción de las cosas cambian, por supuesto, para mejor tal vez, bueno, puedo asegurar que para mejor, pero pasas por un montón de sentimientos y de estados de ánimo en un periodo corto de tiempo. Pasé de la soledad al tumulto de gente que no me dejan caer, pasé de la pena de la enfermedad a la alegría de las cosas buenas que me han ido sucediendo, pasé del llanto a la risa fácil, pasé del infierno de la mente dando vueltas a lo malo, al cielo de los recuerdos de todas las muestras de cariño que me han ido dando en esta aventura llamada cáncer.
Sí que es cierto, que en algún momento decides tirar la toalla, y gracias a los que me rodean, la recogía y seguía tirando para adelante. También se me ha hecho más llevadero porque he intentado cambiar mi monotonía diaria lo menos posible; no he cogido baja laboral, tan solo he faltado los días de pruebas médicas y las tardes durante el periodo radioterápico. Excepto el primer fin de semana de la noticia, el resto siempre he estado fuera con la compañía de mi familia o de mis amigos. En estos casos, la monotonía de la que tanto nos quejamos la aprecié más que nunca; incluso estaba deseando que se me fueran los efectos secundarios de la radioterapia para volver a trabajar la jornada completa de trabajo.
Me considero un privilegiado, puesto que los efectos secundarios de la radioterapia de la que hablaba antes han sido prácticamente nulos, a excepción del cansancio y un poco la piel quemada, aunque me echaba la crema pertinente, se puso la zona un poco como quemada por el sol. Eso sí, en verano he tenido que estar con la camiseta puesta, ya que en un año no puede darme el sol en la zona, pero bueno. Me comentaron que perdería el apetito, y yo, como soy más chulo que un ocho, pues en lugar de eso me dio por comer, y a todas horas estaba hambriento.
También es cierto que te vuelves más sensible, o vulnerable con tu alrededor, es más fácil emocionarse con lo bello de la vida, a mi me pasa a menudo. Incluso podría decir que afloran sentimientos hasta ahora ocultos en mí, o camuflados quizá, pero al fin y al cabo no los palpaba. Te sientes frágil y fuerte a la vez, a veces ves a la gente que te mira con compasión, y otras que te miran con admiración. Incluso me tratan como un héroe, y no veas como eso sube el ego. De todo hay que quedarse con lo bueno, y digo yo, cuando acabe todo esto, ¿se me acabarán los mimos que me dan???, espero que no, aunque si es que sí, ¡¡¡pues que me quiten lo bailao!!!
Incluso me he vuelto masoquista, me alegra no sabéis cuanto cuando empieza a dolerme el hueso, y es que es señal de que está generando más hueso y matando al tumor de nombre feo, y hoy, hoy es uno de esos días que me duele, así que paradójicamente, que dolor más bueno, este dolor me hace aún más feliz.
29 de octubre de 2008
DE VUELTA A LA INFANCIA

27 de octubre de 2008
SOBREVIVIR AL CÁNCER

25 de octubre de 2008
MENSAJE EN UNA BOTELLA: homenaje a los que me estáis curando.

Hoy me he levantado feliz, muy feliz, con ganas de comerme el mundo, pero también nostálgico. He revisado uno a uno todos los correos de apoyo que me han mandado, todos los mensajes al móvil que me han enviado desde que estoy subido en esta montaña rusa llamada cáncer, y no sabéis cuanto me ha levantado la moral, incluso he llorado como una magdalena por todo aquello tan bonito que me han dicho; habéis sido mi más leal ejército en esta guerra, seguis siendo mi ejército en esta encrucijada, y lo más bonito aún, que siguen alistándose gente anónima o no, que se han enterado de lo mío, y no me dejan caer. Por todos ellos va este escrito, lo meteré en una botella y lo lanzaré al mar, para que todos los recojáis; éste es un homenaje que me apetece daros, regalaros, sé que no es nada para todo lo que vosotros habéis hecho por mí, cuanto bien me habéis regalado, y cuanto me habéis ayudado.
A mi mujer, que sin ella no podría haber llevado este mal de nombre feo como lo estoy llevando. Me inyecta tanto amor que me hace la vida realmente fácil. Ella fue la persona que estaba conmigo el día que me dieron la noticia, y aún recuerdo el abrazo que nos dimos llorando por el shok inicial, y ese abrazo me alimentó de fuerzas para luchar contra el mal. Se ha convertido en nuestra lucha, nos ha unido más, y, aunque soy muy despegado, no soy cariñoso de gesto, pero sí de pensamiento, desde aquí quiero decirle que la amo tanto que me duele. Gracias por todo lo que has hecho por mí desde que nos conocimos hace ya veinte años.
A mis hijos. Qué decir de ellos, me faltan palabras, me faltaría espacio, porque son todo en mi vida, mis ganas, mis ilusiones, mis miedos. ¿Cómo se pueden querer tanto a dos renacuajos? A veces me quedo mirándolos y con miedo he pensado, si no lucho contra esto, moriré, y no podré disfrutar de su compañía, no podré ver sus caras cuando se levantan, cuando ríen y lloran, no podré gozar de su inocencia, por eso me levanto todos los días dispuesto a ir matando más y más a mi enemigo. Aunque ellos están en lo desconocido en cuanto a mi enfermedad, me dan vitalidad para curarme, y cuando sean grandes, les contaré que fueron mi tratamiento y mi cura. A Carlo y Sergio, os amo.
Mi madre, que decir de ella. Su vida no ha sido fácil, y sin embargo nos la ha hecho muy fácil a los que estamos a su alrededor. Buena hija, muy buena esposa, y mejor madre. Cuando la llamé llorando diciéndole que tenía cáncer, creo que la enfermé conmigo, porque, aunque se ponía fuerte delante mía, detrás lloraba a más no poder. Desde el primer día ha estado conmigo en todos los procesos que he ido pasando; tiene un altar en su casa al que diariamente enciende velas, cuando vamos a revisiones, está con los dedos cruzados y apretando dientes. Ella me dio la vida hace treinta y un años, y curiosamente, me la sigue dando, con su apoyo, cariño y magia. Me gustaría ser más cariñoso y decirle cuanto la quiero de viva voz más amenudo, pero es que soy algo seco. Desde aquí, mamá te quiero muchísimo, eres mi mejor amiga, la mujer más maravillosa que me he encontrado y jamás habrá nadie más especial que tú.
Mi familia, carnal y política. Cuanto bien me hacen, siempre tienen palabras que a uno le hace subir el ego, y me tienen por las nubes ya. Nunca me han dejado de lado, y ahora más que nunca los tengo pegados a mí, arropándome y animándome. Saber que cuento con una familia tan especial me convierte en privilegiado, no seré rico económicamente, pero sí anímicamente gracias a todos vosotros, a los que están y a los que se fueron un día de la tierra, pero se instalaron en mi mente, en mi recuerdo y en mi corazón. Sé que todos me dais vida.
Mis amigos, que orgulloso estoy de tener tantos y tan buenos amigos. Los hay a los que no veo amenudo aún viviendo en mi misma ciudad, pero me transmiten su buena energia. Hay quienes viven muy lejos, como mi brother, que siempre tiene un mensaje de ánimo, unas palabras que se convierten en abrazos. Los hay a los que, a pesar que desde pequeño nos conocíamos, la vida nos separó y por circunstancias nos hemos vuelto a topar, y están ahí, lo sé, me lo hacen saber, me mandan sus mensajes, sus llamadas, sus mail preocupándose por mí. Y están los amigos a los que gracias a ellos me han hecho olvidar muchísimas veces que tengo cáncer. Estamos casi a diario juntos, hacemos el payaso, nos contamos lo bueno y lo malo de la vida, nos reimos. Sin ellos saberlos, han hecho mi enfermedad más llevadera, no me preguntan por mi estado, porque me conocen perfectamente y saben como estoy a cada momento. Pero también están los amigos desconocidos que se han ido uniendo a mí a través del esto llamado blog, que me han dado mucha fuerza por todo lo bonito que me han dicho, me han hecho crecer como persona, a esos amigos desconocidos, gracias. A todos los amigos, mis amigos, gracias por formar parte de mi cura, porque habéis sido tan importante como la radioterapia, y gracias a vosotros, me estoy curando.
Nunca he sido de decir mucho te quiero, más bien poco; pero desde aquí os lo digo a todos, OS QUIERO.
22 de octubre de 2008
LA CALMA

Hoy me he levantado mejor, mucho mejor, radiante podría decirse, ya que SÍ he logrado dormir, despejar mi mente y seguir afrontando todo lo que el vivir acarrea.
Si me pongo a recordar, he tenido muy pocos días nublados (como digo yo) desde que cambió mi vida de simplemente vividor de la misma a luchador con ganas. Lo de vividor que no se malinterprete eh, vividor en el sentido que me limitaba a vivir, con mis días buenos y mis días maslos, pero siempre responsablemente, vivía sin valorar, y ahora valoro vivir.
Los caminos por los que nos guiamos son tan vertiginosos en algunos casos y tan lineales en otros, que el término medio no existe. Pasas en un momento de la felicidad al derrumbe, de la costumbre a lo nuevo, de lo nuevo a lo usado. Y todo sin apenas pararnos a pensar el porqué, el motivo, simplemente aceptamos lo que nos viene, nos conformamos. Yo ya no me conformo, aspiro a seguir siendo feliz, luchando contra las circunstancias adversas, fortaleciendome como persona, y creciendo a nivel emocional. La sensibilidad se aflora, los impulsos los gozas y al final te das cuenta de que el primer paso de todo es el más difícil, pero hará que todo sea más fácil.