
Reflexiones, sentimientos y pensamientos sobre mi vida como enfermo de esta enfermedad. Ha sido mi terapia en una batalla que poco a poco voy ganando, sin prisas, pero con pies de plomo.
2 de mayo de 2010
LO EFIMERO DE LA VIDA

21 de abril de 2010
CADA VEZ MÁS Y MÁS CERCA

Por supuesto que estamos abiertos a cualquier idea que tengáis, bien lo dejáis en comentarios o escribís a dejaquellueva@gmail.com . Contra más apoyo tenga la fundación, más logros conseguiremos.
Aunque con esto que os voy a contar puede que me contradiga, lo quiero compartir. Es muy probable que me hagan un reportaje para un programa de canal sur, llamado 75 minutos. Estaba todo programado para que se grabara antes de Semana Santa, pero finalmente por las peticiones de permisos a la consejería de Salud, no ha podido ser para esa fecha, y ahora estoy a la espera de que me avisen para la grabación. Ya en su día, en el programa de Onda Cero Te doy mi Palabra, presentado por Isabel Gemio me entrevistó, el audio está en el programa del día 31 de enero. En la web que abramos se colgará. Es muy interesante el audio porque hablan de cáncer, de personas con cáncer y las ganas de vida que tenemos.
Recibid un abrazo infinito y radiado....
17 de marzo de 2010
INJUSTICIA
La cosa fue así. Me ofrecieron cambiar de seguro de decesos, y daban por hecho de que estábamos sanos. Se lo comento a esta conocida, diciéndole que ni siquiera me habían hecho un cuestionario de salud, y me dice que como lo aceptara y no dijera que tenía cáncer, me convertía en un estafador, ya que soy persona no asegurable. A decir verdad me dejó con el run run en la cabeza, y probé a llamar a una compañía, para pedir presupuesto, contándole que tenía cáncer, y el importe que me ofrecieron no lo paga ni la familia real con panteón incluido.
Y el gobierno no se mete ahí. Es decir, podemos tener cáncer por portar genes hereditarios, pero también está el factor climatológico, o la contaminación, antenas de teléfonos, o centrales nucleares, o fábricas, o mil cosas más de las que como no interesa no se hacen estudios. Una vez pregunté a mi hematóloga si las antenas de teléfono influían en cáncer, ya que en el bloque de al lado hay instaladas unas cuantas, y en el barrio donde vivo, somos cinco los que padecemos cáncer que yo sepa, así que haciendo estadísticas, y pensando que somos unos cien vecinos en la plazoleta, el 5% somos enfermos de cáncer. Y encima de todo lo que ello conlleva, angustia, miedo, dolor, tratamientos agresivos, compasión,..., nos encontramos con que somos personas no asegurables.
Bueno, ¿¿¿y a los conductores por qué no se le aplica dicha coletilla??? Nos exponemos nuestras vidas cada vez que nos montamos en el coche, o viajamos en un avión, o simplemente andamos por la calle y se nos cae un piano en la cabeza.
No es justo que tengamos que cargar con el mote de persona no asegurable, bastantes barreras hay en la vida como para que vayamos poniendo más y más. Pero no pienso quedarme de brazos cruzados no. Voy a hacer un estudio, o una comparativa, un informe donde pondré todas las compañías de seguros y sus precios a una persona con cáncer. Es más, voy a hacerla de dos formas, primer presupuesto será omitiendo cáncer, y cuando lo tenga en mi poder, llamaré para decir que soy enfermo de cáncer, que si influye, aunque me hayan dicho que ya no hay cáncer en la sangre. Desde aquí denunciaré todas las zancadillas que la sociedad nos ponen a los enfermos. Porque digo yo una cosa, al ser enfermo, no podrían rebajarnos los impuestos, o ahí sí somos personas si asegurables???
13 de marzo de 2010
VISIONES

17 de febrero de 2010

Ante la inminente inauguración de la web de la Fundación de Enfermos y Familiares de Cáncer Deja que Llueva, hemos preparado un concurso para los luchadores más pequeños.
Entre las secciones de la web, habrá una llamada PEKENUBES, que está siendo creada por y para los valientes luchadores más pequeños, donde podrán jugar online, habrá cuentos, dibujos, concursos, y un sinfin de sorpresas creadas especialmente para ellos. Vamos a dejarnos la piel para que sea su espacio, su espacio virtual, donde podrán opinar, tendrán voz y voto, será su rincón donde recargar fuerzas, será la nube que empape de esperanza y de optimismo ese pequeño gran guerrero. Su lucha será la nuestra y no se sentirán jamás solos.
Y para ello hemos pensado en que ellos sean quienes hagan la mascota de PEKENUBES. Será un concurso donde nos harán llegar los dibujos de las mascotas y de entre todos se elegirá la que represente la web. El premio consistirá en un lote sorpresa.
Los dibujos deben estar en formato jpg o png y el fondo blanco. Los dibujos los podéis mandar a la dirección pekenubes@gmail.com poniendo en el asunto concurso mascota Pekenubes. Si no tuviéseis escanner, mandad un correo y se informará de otras maneras de envío. Todas, absolutamente todas serán colgadas en la web.
Dejad que llueva y recibid abrazos infinitos
6 de febrero de 2010
TENSIÓN, EMOCIÓN Y VICTORIA

Antes de hacer la crónica de ese mi partido, mi gran partido, es justo hacer mención a la operación a la que me sometí. No fue precisamente coser y cantar.
A las once y media entraba en una sala fría, muy fría. Temblaba, tiritaba, por frío sí, pero por nervios también. Una enfermera que para ser justos era muy simpática comenzó a prepararme. Me cogió una vía en mi brazo donde gotas de suero regaba mis venas, se unían a mi sangre (mi sangre es una campeona...) para distribuirla en mi cuerpo. Me acomodó para poder trabajar agusto el cirujano y yo poder estar en la posición más placentera dentro de lo que cabe. Y seguía tiritando, más aún si cabe. Note el frío del yodo sobre mi ex bulto y pensé - ya está todo, ahora sí que no tengo escapatoria, tendré que someterme a esta operación-. Y es que es tanto mi terror a un quirófano, que un día tenía cita para quitarme un lunar y a los cinco minutos restantes de la cita, abandoné y me fui.
Llegó el cirujano, un señor que intentaba calmar mis nervios hablándome y preguntándome. Antes de la operación, le pregunté que si podría ver el tumor una vez que lo quitaran, a lo que me dijo que sí, que me enseñaría el bote. Quería ver el culpable de mis días de insomnio este verano cuando me lo noté. Y empezó a introducirme anestesia local en la zona. A cada pinchazo daba un respingo (lo sé, soy peor que un niño chico, pero es que me duele tanto mi cuerpo....), y tras dos o tres pinchazos me dice - tú te has sacado líquido medular no? pues eso es dolor, esto no-. Me dejó sin palabras, aunque seguía dando respingos... La sorpresa fue cuando abrió y vio que no era tan fácil como pensaban. El tumor había crecido, y estaba muy profundo, apalancado en la costilla y en el músculo. No voy a describir todas las sensaciones y dolores que tuve, que no fueron pocas, a cada momento me inyectaban más anestesia. La operación de 20 minutos que duraría duró 45. Finalmente sacó el tumor de mi cuerpo y procedió a hacerme un remiendo en mi piel.
Debido al dolor y miedo que había pasado, cuando me fui a incorporar me puse (y son palabras textuales de la enfermera) verde, mi rostro estaba verde. Corriendo me hicieron un electro, toma de tensión, pruebas en visión. Diagnóstico... nervios, tensión, miedo, dolor. El cirujano me dijo -¿quieres ver el tumor? - a lo que le contesté como pude que no, porque sería capaz de cogerlo y lanzarlo con todas mis fuerzas al horizonte. Tras un rato en reanimación, me fui a casa, donde mejor podía estar, en mi sofá, en mi cama, en mi hogar. Mi lipoma ya estaba encerrado en un bote, y yo me sentía más aliviado, dolorido, pero aliviado.
Pero horas antes de esto, tuve cita con la hematóloga, mi hematóloga. La verdad es que debido a las numerosas visitas que hemos tenido, la considero algo mío ya. Al principio me asustó, porque me dijo, entras tú primero. Miré a mi mujer y le dije, oh oh, esto no va bien, no me ha gustado eso de que me mirara, y habiendo tantos por delante mía me haya dicho eso. Los nervios se apoderaron de mí (vaya día de nervios que me tiré). Entré y antes de sentarme dijo unas palabras mágicas, palabras que son valiosas como diamantes, palabras que te abrazan y te elevan a lo más alto, palabras que erizaron toda mi piel. Mientras yo movía la silla para tomar asiento oí que salió de su boca- Carlos, ya no hay nada en tu sangre, el pico monoclonal ha desaparecido- No puedo explicar lo que sentí. No había rastro de cáncer en mi organismo. Quedaba un pico que llaman ellos que me dijo que quizá no desapareciera, pero que no pasaba nada, era algo con lo que podía vivir. El que haya desaparecido no es otra cosa que mi recompensa, que mi lucha ha servido, que he ganado, HE GANADO...
Por seis días de diferencia no ha coincidido con la contrapartida que ocurrió hace dos años, cuando me diagnosticaron cáncer. Ese día intenté no llorar, y en esta ocasión también decidí no llorar, sino reír, reír a más no poder. Y cosas de la vida, hace dos años mi mujer que me acompañaba cuando me dieron la noticia, ahora también ha sido ella la que me ha acompañado en esta dicha. Y como hace dos años lo primero que hice fue llamar a mi madre para darle la mala noticia de mi enfermedad, esta vez ha sido igual, pero con la diferencia de que le dije que estaba curado, que el cáncer se ha ido de mis venas, de mi sangre, de mi cuerpo, de mi vida.
Pensé en todos mis familiares, que lo han vivido conmigo sin dejarme caer, pensé en mis amigos, que han estado conmigo a cada momento, y pensé en todos los luchadores que me han acompañado en este blog, que he conocido por las palabras aquí escritas, que como si fuésemos amigos de toda la vida hemos llorado y reído, nos hemos desahogado.
Lo dicho, ha sido un día de tensión, de emoción, de victoria......
3 de febrero de 2010
OPERACIÓN SALUD
El próximo día estaré metido en un quirófano para quitarme un tumor benigno que me salió este verano, pero que por recomendación médica, y decisión particular he decidido apartarlo de mi vida, y sobretodo, apartarlo de mi cuerpo. Lo que no es mío no lo quiero, y lo que no me aporta nada, para qué sobrellevarlo.
Los nervios son inevitables, las agujas y yo no somos compatibles, tiemblo sólo de pensar que me inyectarán anestesia, que unos desconocidos amigos de los que me fío totalmente hurgarán en mi cuerpo para extraer ese susto en forma de tumor que decidió hacer trincheras en mi costado.
Pero una cosa tengo clara, en estos días que estaré en reposo avanzaré con mi sueño más que nunca, porque esto que me va a ocurrir el viernes será mi operación salud...
14 de enero de 2010
TODOS PARA UNO Y JUNTOS CONTAR EL CÁNCER

De buenas a primera se convierten en actores, disfrazando su dolor en alegría, su angustia en tranquilidad, su miedo en valentía.
Cuanto admiro a mi familia, que en ningún momento han dejado que me hundiera. E imagino cuantas lágrimas habrán echado sin que los viera. Siempre encuentran esa palabra mágica que uno necesita para seguir escalando. Me gustaría recompensarlos de alguna forma, y la única que se me ocurre es curarme, curarme por mí, curarme por ellos.
Qué marrón tan grande tienen, maquillar la realidad a veces, con el único objetivo de regalarte un aliento de esperanza. Yo sentí tanto dolor el tener que comunicar que tenía cáncer, tanto dolor que a veces aún duele esa cicatriz. Sin embargo, han sembrado tanto esfuerzo y coraje en mi camino para que yo lo fuera recogiendo, que mi cuesta arriba ha sido mucho más placentera, sin notar agujetas, sin notar apenas cansancio, porque sabía que me inyectarían vitaminas de valentía y valor.
El poder contar en mi ejército con mi familia y amigos ha sido vital en mi batalla. Mi enemigo de nombre feo está solo, frente a mi, que ando con un batallón que me han demostrado que darían la vida por mí. Y eso eternamente se tatuará en mi corazón. Y lo más importante en todo ejército es tener un grito de fortaleza, un lema que resume toda nuestra lucha, y ese lema es: "TODOS PARA UNO, ..., Y JUNTOS CONTRA EL CÁNCER"
28 de diciembre de 2009
FUNDACIÓN DE ENFERMOS Y FAMILIARES DE CÁNCER DEJA QUE LLUEVA

25 de noviembre de 2009
LOS SOLES DEL UNIVERSO

7 de noviembre de 2009
FELICIDAD

14 de octubre de 2009
MAYRA GOMEZ KEMP, UN DOS TRES.... GANARÁS LA BATALLA DE UNA VEZ

Pero hoy he sentido que esa parte de mi nostalgia entristecía, al enterarme de su batalla contra el cáncer (de lengua concretamente). Paradójicamente, con lo que se ha ganado la vida y el cariño del público, se ha convertido en su amarga lucha. Por fortuna está todo controlado, no se había extendido, estaba localizado. Ahora, y tras años hablando y hablando, tienes que comenzar una nueva etapa en tu vida, aprender a hablar. Y lo estás consiguiendo, querida Mayra (perdóneme que la tutee, pero la siento como parte de mi familia). He podido ver fragmentos de tu entrevista, de tu gran entrevista en un programa de televisión, y, con la valentía y serenidad que te caracteriza has conseguido emocionarme, soltar alguna lágrima (el compartir enfermedad hace que sintamos cosas similares), y llenarme de alegría el verte estupenda, como siempre has estado.
Tu voz ha cambiado, momentaneamente tu habla es diferente, pero tu corazón aún más grande. Tu fuerza y entereza con la que has hablado de tu batalla ha traspasado la pantalla, te he reencontrado, te he redescubierto, y te admiro aún más. Sé que estas palabras difícilmente podrán llegar a tus manos, a tus ojos, a tu alma, pero sí mi energía te llegará, estoy convencido. Es admirable como personas tan conocidas hablen sin tapujos de este mal, para que quienes no han vivido esto, no malinterpreten la palabra cáncer, no la asocien con fin, sino con (y como me dejaron en un comentario) esperanza, la asocien con esperanza. Yo la asocio también con aprendizaje.
Ojalá, y como tantas veces has dicho, un dos tres, dentro de un momento volvemos otra vez.
12 de octubre de 2009
SILENCIO ENSORDECEDOR

En unos días, tendré mi nueva revisión oncológica. Ya me he realizado todo tipo de pruebas para ello.
Revisiones atrás, siempre tenía mi cabeza dándole vueltas a cómo serían mis resultados, incluso adelantándome a los diferentes matices que podría tener dicha revisión; preparando mi mente a las posibilidades a las que me someto.
Curiosamente en esta revisión algo distinto hay en mí; las palabras se quedan mudas ante lo que pueda pasar; mis pensamientos no piensan, mi vista no ve, mis oídos no escuchan. No sé si es la costumbre; no sé si es que todo lo vivido anteriormente me ha creado una coraza; no sé si no quiero escuchar a mi interior.
Me encuentro bien, muy bien, aunque nunca es demasiado bien, yo aspiro a más, a mucho más. Cuando intento pensar la nueva revisión, lo único que siento es nada. No es pasotismo, ni prepotencia, simplemente es que no siento sentir lo que siento. He llegado a un punto en el que mis planes más lejanos son los que voy a realizar en los próximos diez minutos. Prefiero vivir lo que vaya viniendo a sufrir por lo que pueda vivir, y ahí está la clave para alcanzar la felicidad, el vivir el presente y no escuchar lo que venga en un futuro.
En mi interior hay un silencio que me ensordece, no pienso, solo actuó, no me predispongo, me dejo llevar, no pronostico, sólo vivo. Soy consciente que solo voy a vivir una vida, y pretendo vivirla, vivirla sin más. Mi objetivo es que, en el último segundo de vida que tenga sea decir tras haber hecho un repaso en todo lo vivido, y simplemente suspirar de felicidad, quiero que eso sea lo último que haga. Por eso no creo en los agobios de mañana, sólo creo en el aprendizaje de hoy.
En mi vida solo hay algo que está en mente, y es un silencio ensordecedor.
14 de septiembre de 2009
PORQUE SIGO RESPIRANDO

La vida tiene muchas vueltas contrarias a lo que deseamos, tiene matices que pinta de gris, de marrón, de negro nuestro ser, y tiene muy pocas cosas que hace que nuestra vida sea maravillosa. De esas pequeñas cosas (como cantaba uno grande) son las que nos mueve, nos alimenta, nos alienta, las que nos da vida a la vida. Y esas pequeñas cosas son las que hay que celebrar.
Aplicándome la lección, hace unos días decidí celebrar que seguía respirando, que sigo respirando. Y dicho y hecho. Junté a unos cuantos soldados de mi ejército, soldados que han ido luchando conmigo, y nos juntamos casi cien personas. Casi un centenar de soldados regalándome su tiempo, su magia, su energía positiva, regalándome felicidad. Y así fue. Ha sido uno de los días más felices de mi vida, de esos que, tal y como he hablado varias veces, para meterlo en un tarro y de vez en cuando abrirlo y embriagarme del recuerdo.
Como buena fiesta, intenté que mis invitados, bueno, invitados no, soldados, que mis soldados se divirtieran, mi sueño era que esta fiesta se les quedara en la retina. El jefe de ese batallón, mi padre, nos obsequió con un par de paellas, todas llenas de vida.
Estaba como en un sueño, del que no quería despertar, del que, cuando me levanto con el pie torcido, con solo cerrar los ojos, veo, siento, noto, palpo todo el cariño que sentí ese día. Tuve muchos regalos, pero ninguno equiparó al que me hizo mi alma gemela, mi otra mitad, mi gran amor, mi mujer. Me preparó un discurso del que hizo que mi corazón bombeara a mil por hora, hizo que brotaran más de una lágrima entre todos los presentes, y sobretodo, me regaló aire para seguir respirando. Ahí va el discurso, mi regalo:
" Cuantos momentos hemos pasado delante tus palabras escritas en el blog; cuantas clases de lecciones hemos aprendido todos los que estamos aquí.
Creo que, después de todo esto, ha llegado la hora de decirle a mi guerrero CAMPEÓN POR GANAR LA BATALLA.
Hoy estamos aquí, precisamente por eso, por haber ganado esta guerra, ¿De qué mejor manera de estar todos reunidos?
Después de casi dos años de lucha, ya te merecías una gran VICTORIA, porque lo has conseguido, no esperábamos menos de ti.
El día que empezaste la guerra, todo nos parecía un mundo, ¿recuerdas?. Enemigos por aquí, enemigos por allá, enemigos por todos lados. Pero un buen día, los luchadores de tu bando comenzaron a disparar, sus armas destructivas contra el enemigo, había tantos luchadores de tu equipo disparando que el enemigo no ha tenido más remedio que rendirse.
Poco a poco se ha ido destruyendo hasta que... Mi querido guerrero , has acabado con él.
Estamos también muy felices por la victoria de mi segundo luchador, mi guerrero nº 2 (RAÚL), es muy chitiquín (apenas dos añitos), pero muy grande a la vez, a su corta edad ha demostrado que sabe luchar, y con dos pantalones ha sabido plantarle cara a esta guerra, su batalla también está ganada. Un olé por mi segundo guerrero .
Como luchador victorioso de una gran guerra, obtiene su recompensa. Tú tienes aquí hoy la tuya, toda la gente que de verdad te quiere están aquí contigo; tu familia, tus amigos, tus compañeros,..., toda esa gente que, mientras tú peleabas y peleabas, han sufrido contigo. La misma gente que hoy que estás victorioso lo celebra contigo.
Mi querido guerrero, llevo 15 años contigo a tu lado, y quisiera llevarme 50 años más. Gracias por ser una persona tan especial para m´i, por esos dos soles de hijos que me has dado. Lucha por lo que quieras en la vida, que con ese optimismo conseguirás todo lo que te propongas.
Te quiero con locura, y sabes que siempre estaré ahí contigo, lo que tú respiras yo respiro, lo que tú sientas lo siento yo.
Gracias por darnos, día tras día, esas lecciones de vencedor, que a día de hoy muchos han aprendido de ti. Gracias por ser como eres"
Ha sido, y con diferencia de los mejores regalos que he recibido en mi vida. Así que por todo eso que he descrito, he decidido hacer del 5 de septiembre mi cumpleaños, mi nuevo cumpleaños. Ya tengo un año, y espero cumplir mil años más, porque significará que sigo respirando...
11 de agosto de 2009
UN GUERRERO EN EL CIELO

Finalmente has volado, cual mariposa (como esa canción que a ambos nos gustaba de Mariah Carey), hacia los brazos de tu adorado Jesús.
Cuando me he enterado, me he enfurecido, me has dejado solo, a sabiendas que éramos hermanos de enfermedad.
Pero las lágrimas se han tornado de color, ya no son negras, son blancas. Sé que has luchado, has luchado con un verdadero campeón, eres un guerrero, y has ganado. Querías estar cerca de tu adorado Jesús, y ahora lo estás, lo sé. No soy creyente, y lo sabes, pero las personas buenas, las buenas personas como tú sé que tienen un sitio privilegiado en la otra vida, y el tuyo ha de ser el mejor.
Nos has dado una lección de vida, una enorme lección de constancia y superación. Sabes, siempre me quedaré con la imagen tuya y el dedo sacado, mandando al Carajo como tú decías al enemigo de nombre feo.
Es difícil comprender, entender que las personas se van, pero quiero que sepas y te sientas orgulloso del legado tan importante que has dejado a nivel emocional. Congenié contigo y me enganché de ti. Me entregaste tu amistad, y, a partir de ahora, la guardaré como uno de los tesoros más preciados; poco a poco iré consumiendome de ella, para sentirte a diario junto a mí. A pesar que nos separaba miles de kilómetros y un gran océano de por medio, te sentía muy cerca de mí, y ojalá tú sintieras lo mismo.
Has hecho tus maletas de este mundo y estás en la posición de vigilante, para no dejar que nos caigamos, para sostener nuestra alegría y hacernos olvidar de nuestra tristeza. Aunque hoy no podrás hacer olvidar mi tristeza, tristeza por no haberme despedido de ti, tristeza por saber que no escribirás más, tristeza por no haber culminado nuestra charla literaria.
Querido amigo, no puedes imaginar cuánto te voy a echar de menos. Aunque nunca olvidare tu coraje, tu fuerza, tu valentía, hoy siento tanta pena que mi corazón se ha encogido hasta desvanecerse.
Ojalá pudiera acompañar a tu familia en estos momentos, pero miles de litros de agua nos separan. Mi corazón está con ellos, mi alma, de esa que tanto hablabas, está contigo.
Un beso querido amigo, un abrazo, un ….. hasta luego.
A PRIMERA VISTA...

30 de julio de 2009
OTRA VEZ, AUNQUE DIFERENTE

24 de julio de 2009
NO ESTÁS SOLA

4 de julio de 2009
GLOBOS

Hoy, tras unos días recuperándome de todo lo que ha acontecido esta semana, he decidido ir explotar unos globos que me turbaban mi paz e hinchar otros que me faltaban para mi recuperación.
El primer globo que pincho es el del miedo. Al principio ese miedo fue peor, un miedo ante lo desconocido. Me embarqué en un estado desconocido para mí. Tenía mis típicos miedos, los de un joven de 30 años, los de un padre de 3o años, los de un marido de 30 y los de un hijo de 30 años, pero nunca había sufrido miedo por mí mismo. El miércoles 30 de enero me olvidé de temer por los demás, y comencé a temer por mí. Quizá me volví egoísta, no lo sé, pero en treinta años, fue la primera vez que comencé a pensar en primera persona.
El globo que toca ahora de llenar es el de la admiración. Y es que me he encontrado en este viaje con muchos guerreros. Me han dado una brisa de aliento en los momentos más débiles. Me han enseñado, me han mimado, se han preocupado por mí, a cambio de nada. Creedme que os admiro (Belén, Duna, Josefina, Isabel, Isabel, Mede, Lou y toda su familia, Víctor, y muchos anónimos más). Entre todos estamos formando una legión que ríete tú de la Armada Invencible. Vamos a por el maldito enemigo de nombre feo, estoy seguro que entre todos acabaremos con él.
Turno de explotar el globo de la impaciencia. Y es que en esta enfermedad, la impaciencia es es un reto, y ganarle es complicado. He de reconocer que siempre he sido muy muy impaciente, de aspecto tranquilo, pero hiper nervioso o hiper ansioso por dentro. Y cuando empezó todo, quería acabar ya. Descubrí que las cosas no se hacen en dos minutos (si no Dios no tardaría 6 días en crear el mundo), aprendí a ser paciente (y no solo paciente de enfermo). Recuerdo que me hacía un Tac y quería ya el resultado, pero ya. Me angustiaba el desconocer los resultados. Ya no tengo esas prisas, ya por nada siento prisa, tan solo por ser feliz.
Y soplando soplando lleno el globo de la sonrisa. Porque una sonrisa hace mucho bien. Afrontar las cosas con una sonrisa ayuda a digerirlas. Estuve algunos días al principio sin sonreír, pero cuando reaccioné no faltó un sólo día una sonrisa (excepto en mis días grises, pero eran muy muy pocos). Me enseñaron un lema que lo he convertido en mi bandera. La cura empieza por la cabeza. Una actitud hace mucho más de lo que podamos creer (y lo dice la persona más incrédula del planeta).
Y clavo la aguja al globo del que llevo hablando desde hace más de un año, el del enemigo de nombre feo. Cuando me lo diagnosticaron, pensé, pues acabó todo. Y es que relacionamos cáncer con muerte. Y no, no es símbolo de muerte. Sí que es verdad que no es un resfriado, ni una torcedura de tobillo. Es algo serio, pero no equivale a la muerte ni mucho menos. Ha habido guerreros que se han quedado en la batalla, pero cada vez menos, cada vez somos más los que salimos de esto. Es curioso, he pensado muchas veces, como pueden mandar un hombre a la luna (¿?), o algo más sencillo, como con un trozo de plástico podemos hablar con alguien que está a millones de metros de distancia con sólo pulsar unos números, o cómo con Internet nos relacionados con tanta gente de cualquier parte del mundo. Como el hombre ha podido inventar todo lo anterior y no descubrir una pastilla con sabor a gominola para quitar el cáncer de nuestro organismo. Y aunque está todo muy avanzado, a veces los procesos son largos y dolorosos, y cansados, y agotadores, pero victorioso. Desde aquí pido esa pastilla con sabor a gominola, porque hay niños que no entienden que les pasa, por qué limitan sus funciones, o por qué se les cae el pelo. Debemos concienciar a la sociedad que el cáncer no es muerte, así que no queremos lamentaciones, y sí actuaciones. Entre todos podemos salir.
Y seguiré llenando globos, porque aún queda un camino por recorrer, no sé si largo o corto, pero mientras tenga camino estaré aquí, contando mis experiencias para quién las quiera recoger. Estaré aquí, porque la vida no acaba, y, aunque el nombre de este diario es DIARIO DE UN CÁNCER, en realidad se trata de un manual para ser feliz, porque he aprendido a ser feliz desde que tuve cáncer. Y ojalá que la gente aprendiera a ser feliz sin pasar esto, simplemente sonriendo a la vida cada día.
29 de junio de 2009
MI VIDA AZUL

Acabo de volver de mi revisión hematológica, y el resultado no podía ser mejor, NI RASTRO DE CÁNCER EN SANGRE. Tuve que tomar una bocanada de aire porque no daba crédito a lo que escuchaba. Ya no hay nada en la sangre que me una con mi enemigo de nombre feo.
En el momento en el que la doctora me ha dicho que está todo listo, que no hay pico relacionado con mi enfermedad de nombre feo, no hay ya indicios de que circule lo más mínimo de cáncer en mis venas, lo que hay es motivos para celebrar que la victoria es mía.
Hoy veo el cielo azul, todo azul. Ya no hay nubes grises en mi camino. Hoy estoy feliz, muy muy feliz. Iba con miedo, con angustia, iba con unos pensamientos no del todo positivos, pensando en qué haría si los resultados no fueran los esperados.
Ya sólo tocan las revisiones primero semestrales y después anuales, pero ya puedo decir que SUPERÉ UN CÁNCER. En la parte oncológica apenas faltaba la cabeza de un alfiler por destruir, y ya pasó a darme tregua seis meses.
Estoy feliz, mi vida está ya azul. Gracias gracias y gracias.
P.d. El colesterol sí está alto, pero bueno, a beber eso que anuncian en formato yogur líquido.